LNH, LEY 12: LA LEY DE LA RIGIDEZ DE GÉNERO

Este post es parte del sumario de “Las Leyes de la Naturaleza Humana” de Robert Greene.

Cuando éramos niños solíamos expresar una mucho mayor cantidad de emociones. Al menos en el caso de la mayoría de los hombres por ejemplo, solíamos ser más sensibles y sobre todo, mucho más empáticos. Las mujeres cuando son niñas, por otro lado, suelen tener mucha más confianza desde pequeñas, y suelen manipular a las personas y entorno a su gusto.

Según Carl Jung, dentro todas las personas existen el “anima” y el “animus”. El “anima, es la personalidad femenina durmiente en los hombres, la cual fue transferida por la madre cuando este, era pequeño. Por otro lado, el “Animus”, es la parte masculina de todas las mujeres.

El “Anima” representa la parte emocional humana, mientras que el animus representa a la parte racional.

De acuerdo con Jung, para que podamos funcionar dentro de una Sociedad, que, a su vez, tiene que ser funcional, conforme crecemos el “Anima” y el “Animus” son reprimidas, y los hombres nos volvemos menos sensibles y empáticos, mientras que las mujeres se vuelven mucho más renuentes a tomar riesgos.

El problema es que, el hecho de suprimir el Anima y el Animus de manera excesiva puede manifestarse de maneras que no podamos controlar, como una sombra. Y ya hemos platicado antes de lo peligroso que es no identificar y manejar tu sombra.

 

RECONECTANDO CON TU LADO FEMENINO Y MASCULINO

Así que, ¿a que se debe el rollo sobre la Anima y el Animus?

Pues de acuerdo con Robert Greene, sobre identificarnos con nuestros roles masculinos y femeninos puede ser muy contraproducente, en especial en nuestra búsqueda del éxito.

Al obsesionarnos con nuestros roles sociales, nos volvemos demasiado rígidos e inflexibles, lo que nos limita nuestro campo de acción, pues en el camino hacia el éxito y/o el poder, tu mente debe ser lo más flexible y fluida posible.

Las mentes de las personas más creativas es una mezcla entre una mente intuitiva (Anima), y una mente analítica (Animus).

Aprende a ver las cosas usando tanto la Anima como el Animus. Los hombres resolvemos problemas descomponiendo el problema en partes y estudiando cada parte de manera separada y detallada. Las mujeres, por otro lado, ven el problema entero y buscan ideas y tratan de relacionarlas con el problema, para tener una visión más en conjunto.

Normalmente, los hombres tendemos a utilizar jerarquía y en algunos casos, intimidación para formar grupos, usando estructuras rígidas de arriba hacia abajo. Las mujeres por otro lado, tienden a formar grupos y buscar resoluciones a problemas de manera más “democrática”.

Ninguna de las 2 maneras de pensar es correcta o incorrecta, y mucho menos una es necesariamente superior a la otra.

Lo que debes entender es que, no importa si seas hombre o mujer, algunas veces puedes beneficiarte al pensar y ver las cosas como el otro género.

Por ejemplo, si eres hombre y estas intentando crear un nuevo negocio, como yo lo he hecho, podrías intentar ver las cosas de una manera holística -además de la analítica-, para tener un mayor panorama de los problemas y obstáculos que estas enfrentando.

Si eres mujer por otro lado, cuando estés en una posición de poder, bien te convendría utilizar un lenguaje corporal más masculino. Muy en especial si estas trabajando con otros hombres, porque debes entender una cosa: Los hombres solemos entender solamente jerarquías, está integrado en nuestro cerebro.

(Este libro sobre lenguaje corporal es increíble, ¡por cierto!)

Date cuenta de que todos tenemos estos rasgos tanto femeninos como masculinos, y aprende a reconectarte con ellos. De esta manera no tendrás una fuerza altamente creativa contra la que muy pocos podrán competirte.

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